Una madre araña estaba con su amado hijo en su feliz reino, el hijo quería saber que había allá abajo:
- Es un mundo opuesto al nuestro, le dijo la madre.
- Quiero conocerlo, le contesto el hijo araña.
- Te voy a tejer una larga telaraña para que bajes, lo visites y subas.
- Siiii !!
La madre araña tejió la larga telaraña e indicó a su hijo que bajara.
- Es un mundo opuesto al nuestro, le dijo la madre.
- Quiero conocerlo, le contesto el hijo araña.
- Te voy a tejer una larga telaraña para que bajes, lo visites y subas.
- Siiii !!
La madre araña tejió la larga telaraña e indicó a su hijo que bajara.
- Baja pero solo con este guia, él te ayudará en todo momento - le indicó la madre.
El hijo bajo, bajo y bajo......

Cuando vio todo aquello decidió camuflajearse para ser uno mas de esos seres extraños.
El hijo araña empezo rápidamente a contaminarse con el pensamiento de todos esos seres y decide olvidarse de su fuente, de sus raices, de todo por lo que él mismo rompe la telaraña que lo subiría nuevamente.
Cada día su contaminación era mayor al vivir con esos seres deseosos de sufrir, de desear mas tener que ser, de apreciar lo temporal en lugar de lo eterno.
Preocupada, la madre araña decide enviarle a su hijo una carta para recordarle quien en realidad es, decirle que lo extraña mucho y que desea que regrese a casa nuevamente.
El guia, que acompaña en todo momento al hijo araña, le entrega la carta: "Una Carta de Mamá" (UCDM) y éste al leerla empieza a recordar todo, sabe ahora que ha caído en una trampa, que el está ahí pero no es de ahí.
Decide dar la media vuelta y buscar afanosamente la forma de regresar a su verdadero hogar.
- Tendré que buscar esa larga telaraña que seguramente mi madre me ha enviado. Se que no puedo solo pero con este bendito guía, que mi madre me asignó, encontraré el camino correcto.


